Fuerte terremoto de magnitud 7.6 sacude Japón y activa alerta preventiva en el Pacífico
Un terremoto de magnitud 7.6 sacudió este lunes el norte de Japón, generando preocupación regional y activando alertas
Un terremoto de magnitud 7.6 sacudió este lunes el norte de Japón, generando preocupación regional y activando alertas preventivas en varios países con litoral en el Pacífico. El movimiento telúrico se registró frente a la costa de Aomori, cerca de la medianoche local, y fue percibido con intensidad en amplias zonas de Tohoku y Hokkaido. Las autoridades japonesas emitieron de inmediato una advertencia por posible tsunami, lo que obligó a evacuar a miles de personas hacia refugios y puntos altos establecidos en los protocolos de emergencia.
Los primeros reportes indican daños estructurales menores, cortes temporales de electricidad y suspensión de servicios ferroviarios en las prefecturas más próximas al epicentro. Equipos de emergencia atendieron a varias personas lesionadas por caídas y objetos desprendidos durante el sismo, aunque hasta el momento no se reportan fallecidos. La Agencia Meteorológica de Japón detalló que las olas generadas no superaron los niveles de riesgo, pero subrayó que la alerta se mantuvo activa durante varias horas para evitar cualquier situación de peligro.
El gobierno japonés activó comités de crisis y ordenó inspecciones inmediatas en centrales nucleares de la región, instalaciones siempre vigiladas debido al antecedente del desastre de Fukushima en 2011. Hasta ahora, ninguna planta reporta anomalías. La población, habituada al riesgo sísmico, siguió las indicaciones oficiales y evacuó con orden, aunque autoridades locales reconocen que el evento reavivó temores colectivos.
El movimiento también fue monitoreado por centros de alerta de tsunamis en países como Perú, Chile y México, que descartaron riesgo directo para sus costas. Aun así, especialistas reafirmaron que un sismo de esta magnitud en el llamado “Cinturón de Fuego” es un recordatorio de la actividad constante en la región y de la necesidad de fortalecer sistemas de vigilancia y respuesta.
Japón, uno de los países mejor preparados ante emergencias sísmicas, vuelve a enfrentar un escenario que prueba su capacidad preventiva y la importancia de mantener población e infraestructura en constante estado de alerta.




