Masacre en fiesta familiar exhibe descontrol criminal en Guanajuato y omisiones oficiales
Lo que debía ser una celebración familiar en Valle de Santiago terminó convertido en una escena de horror
Lo que debía ser una celebración familiar en Valle de Santiago terminó convertido en una escena de horror absoluto. La noche del sábado 7 de diciembre, un comando armado irrumpió en una vivienda de la colonia 20 de Noviembre y asesinó a cinco integrantes de una misma familia, dejando además a seis personas heridas. Este nuevo ataque vuelve a colocar a Guanajuato en el centro de la crisis nacional de violencia y evidencia la incapacidad gubernamental para frenar la escalada delictiva en la región.
Paramédicos confirmaron la muerte de cuatro hombres y una mujer, todos pertenecientes a la familia anfitriona. Entre los asistentes que sobrevivieron, cuatro mujeres y dos hombres sufrieron heridas de bala de diversa gravedad y fueron trasladados de emergencia a hospitales cercanos.
Detalles del ataque
Testigos relataron que los agresores descendieron de un vehículo sin placas, caminaron unos metros hacia la entrada y comenzaron a disparar de manera indiscriminada contra las personas que convivían en el patio y la sala. Las ráfagas alcanzaron a once personas en total, cinco de las cuales murieron al instante.
Aunque elementos de la Policía Municipal, paramédicos de la Cruz Roja y equipos de Bomberos acudieron rápidamente al llamado, nada pudo hacerse por las víctimas que quedaron sin vida en el lugar. La Fiscalía General del Estado activó un operativo de búsqueda, pero no hay detenidos hasta el momento.
Peritos y agentes de investigación criminal realizaron el levantamiento de los cuerpos y recabaron casquillos, evidencias balísticas y testimonios para intentar esclarecer el ataque. Sin embargo, habitantes de la zona señalan que la violencia en Valle de Santiago es recurrente y que este crimen solo confirma el dominio de grupos armados que operan sin freno ni consecuencias.
La masacre vuelve a exhibir un patrón doloroso: familias enteras convertidas en blanco de la criminalidad, investigaciones lentas y autoridades que reaccionan tarde, mientras la ciudadanía vive entre el miedo y la incertidumbre.




