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Apertura de compuerta en presa El Cuchillo reaviva dudas sobre manejo del agua y compromisos con EU

  La apertura de una compuerta de la presa El Cuchillo, en el municipio de China, Nuevo León, volvió

Apertura de compuerta en presa El Cuchillo reaviva dudas sobre manejo del agua y compromisos con EU

 

La apertura de una compuerta de la presa El Cuchillo, en el municipio de China, Nuevo León, volvió a colocar el tema del agua en el centro del debate público, en un contexto marcado por sequía, compromisos internacionales y desconfianza ciudadana. Mientras autoridades locales llaman a la población a extremar precauciones, el Gobierno federal insiste en que las decisiones no afectan el abasto humano.

A través de sus redes sociales, el gobierno municipal de China informó que desde este lunes inició la apertura de una compuerta de la presa, por lo que exhortó a la población a mantenerse alejada del cauce del Río San Juan, ante el incremento del nivel del agua. El aviso encendió alertas entre habitantes de la región, quienes cuestionan por qué se libera agua en un momento en el que diversas zonas del norte del país enfrentan estrés hídrico.

En paralelo, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) señaló que las entregas de agua a Estados Unidos se realizarán conforme a la disponibilidad operativa del sistema hidráulico mexicano, asegurando que la prioridad será el consumo humano. No obstante, la apertura de presas estratégicas como El Cuchillo genera dudas sobre la congruencia entre el discurso oficial y las acciones en territorio.

Para especialistas y sectores productivos, la liberación de agua sin una explicación técnica detallada refuerza la percepción de opacidad en el manejo del recurso, especialmente cuando México mantiene compromisos pendientes en el marco del Tratado de Aguas de 1944. Aunque el Gobierno federal insiste en que no se compromete el suministro interno, comunidades del norte señalan que el impacto real se vive meses después, cuando bajan los niveles de presas y se restringe el riego o el consumo.

La apertura de la compuerta no solo implica un riesgo inmediato por el aumento del caudal del Río San Juan, sino que también evidencia la falta de una política hídrica clara, transparente y de largo plazo. En un país cada vez más golpeado por la escasez, cada decisión sobre el agua debería explicarse con cifras, criterios técnicos y responsabilidad pública, no solo con llamados a la calma.

La apertura de una compuerta de la presa El Cuchillo, en el municipio de China, Nuevo León, volvió a colocar el tema del agua en el centro del debate público, en un contexto marcado por sequía, compromisos internacionales y desconfianza ciudadana. Mientras autoridades locales llaman a la población a extremar precauciones, el Gobierno federal insiste en que las decisiones no afectan el abasto humano.

A través de sus redes sociales, el gobierno municipal de China informó que desde este lunes inició la apertura de una compuerta de la presa, por lo que exhortó a la población a mantenerse alejada del cauce del Río San Juan, ante el incremento del nivel del agua. El aviso encendió alertas entre habitantes de la región, quienes cuestionan por qué se libera agua en un momento en el que diversas zonas del norte del país enfrentan estrés hídrico.

En paralelo, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) señaló que las entregas de agua a Estados Unidos se realizarán conforme a la disponibilidad operativa del sistema hidráulico mexicano, asegurando que la prioridad será el consumo humano. No obstante, la apertura de presas estratégicas como El Cuchillo genera dudas sobre la congruencia entre el discurso oficial y las acciones en territorio.

Para especialistas y sectores productivos, la liberación de agua sin una explicación técnica detallada refuerza la percepción de opacidad en el manejo del recurso, especialmente cuando México mantiene compromisos pendientes en el marco del Tratado de Aguas de 1944. Aunque el Gobierno federal insiste en que no se compromete el suministro interno, comunidades del norte señalan que el impacto real se vive meses después, cuando bajan los niveles de presas y se restringe el riego o el consumo.

La apertura de la compuerta no solo implica un riesgo inmediato por el aumento del caudal del Río San Juan, sino que también evidencia la falta de una política hídrica clara, transparente y de largo plazo. En un país cada vez más golpeado por la escasez, cada decisión sobre el agua debería explicarse con cifras, criterios técnicos y responsabilidad pública, no solo con llamados a la calma.

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Alexander Texis

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