Xochiltepec incumple aguinaldos mientras el poder municipal presume lujos oficiales
Trabajadores del Ayuntamiento de Xochiltepec iniciaron el año 2026 sin recibir el pago de su aguinaldo, una prestación laboral
Trabajadores del Ayuntamiento de Xochiltepec iniciaron el año 2026 sin recibir el pago de su aguinaldo, una prestación laboral obligatoria que por ley debió ser entregada antes del 20 de diciembre. La falta de este recurso ha generado inconformidad y preocupación entre empleados municipales que aseguran haber concluido el año laboral sin una explicación clara ni una fecha definida para el pago.
De acuerdo con los testimonios, la única respuesta que han recibido por parte de la administración municipal es la supuesta falta de recursos económicos. Sin embargo, esta versión contrasta con la reciente adquisición de dos camionetas nuevas que, según los propios trabajadores, fueron estrenadas por el presidente municipal, lo que ha despertado cuestionamientos sobre el manejo de las finanzas públicas y las verdaderas prioridades del gobierno local.
Para los empleados afectados, el aguinaldo no representa un ingreso adicional menor, sino un derecho laboral y un apoyo clave para cubrir gastos acumulados de fin de año, deudas y necesidades básicas de sus familias. La omisión del pago no solo vulnera la ley, sino que profundiza la precariedad económica de quienes dependen de su salario para subsistir.
La situación ha puesto en evidencia una problemática recurrente en municipios con presupuestos limitados: la falta de planeación financiera y la opacidad en el uso de los recursos públicos. Mientras se apela a la austeridad para justificar el incumplimiento de obligaciones laborales, la compra de vehículos nuevos envía un mensaje de insensibilidad y desconexión con la realidad de los trabajadores.
Hasta ahora, no existe un posicionamiento oficial detallado que explique por qué no se priorizó el pago del aguinaldo ni bajo qué criterios se autorizaron estos gastos. La falta de transparencia ha incrementado el malestar y la desconfianza dentro del propio Ayuntamiento.
El caso de Xochiltepec refleja cómo el incumplimiento de derechos laborales se normaliza en el ámbito municipal. Los trabajadores exigen el pago inmediato de su aguinaldo y la intervención de instancias correspondientes para garantizar que los recursos públicos se destinen primero a quienes sostienen la operación diaria del municipio, y no a privilegios que agravan el descontento social.




