Denuncian corrupción, despojo y daño ambiental contra alcalde de Tepatlaxco
Denuncian tala y abusos en La Malinche. En Tepatlaxco de Hidalgo, la inconformidad ciudadana dejó de ser un
Denuncian tala y abusos en La Malinche.
En Tepatlaxco de Hidalgo, la inconformidad ciudadana dejó de ser un rumor para convertirse en una denuncia frontal contra el presidente municipal, Julio González Bonilla, a quien habitantes acusan de encabezar una serie de decisiones que califican como abusivas, opacas y con posibles implicaciones legales.
Las acusaciones no son menores ni aisladas. Pobladores señalan cobros excesivos en el servicio de agua potable, una práctica que impacta directamente en la economía de las familias y que, lejos de justificarse con mejoras visibles, ha generado mayor molestia. A esto se suma la presunta permisividad —o incluso complicidad— en la tala de árboles dentro del Parque Nacional La Malinche, una zona protegida que debería estar bajo resguardo estricto y no sujeta a intereses particulares.
El escenario se agrava con la denuncia de la existencia de un basurero ilegal, que no solo refleja desorden administrativo, sino un riesgo sanitario evidente. Sin embargo, uno de los señalamientos más delicados apunta al presunto intento de despojo de tres hectáreas pertenecientes a dos instituciones educativas, un hecho que, de confirmarse, implicaría una afectación directa al derecho a la educación.
La protesta, encabezada por Esmeralda Flores Bonilla, directora del Bachillerato General Calmecác, evidencia que el malestar no es aislado ni improvisado. Se trata de una acumulación de agravios que, según los ciudadanos, han sido ignorados sistemáticamente por la autoridad municipal.
En este contexto, la ausencia de una postura clara por parte del edil no solo alimenta la incertidumbre, sino que refuerza la percepción de impunidad. Porque cuando las acusaciones abarcan recursos naturales, servicios básicos y patrimonio educativo, el silencio institucional deja de ser prudencia y se convierte en sospecha.
Lo que ocurre en Tepatlaxco no es un conflicto menor: es el reflejo de un gobierno cuestionado por sus propios ciudadanos. Y mientras no haya transparencia ni rendición de cuentas, cada denuncia sin respuesta seguirá debilitando la confianza pública y profundizando la crisis local.




