Asalto en Tenextepec: la violencia irrumpe de madrugada y deja a una familia vulnerable
La inseguridad volvió a hacerse presente en la zona de Tenextepec, en el municipio de Atlixco, donde un violento
La inseguridad volvió a hacerse presente en la zona de Tenextepec, en el municipio de Atlixco, donde un violento asalto ocurrido durante la madrugada del viernes 9 de enero dejó a un hombre herido y a una familia despojada de sus bienes. El hecho confirma el avance de la delincuencia hacia comunidades donde la tranquilidad nocturna parece haberse perdido.
De acuerdo con los primeros reportes, alrededor de las 3:30 horas, cinco sujetos encapuchados y armados irrumpieron de forma violenta en un inmueble ubicado en la comunidad de La Joya, Tenextepec. Los agresores ingresaron sin dificultad aparente, sorprendiendo a la persona que se encontraba a cargo del domicilio.
Al interior de la vivienda, los delincuentes golpearon al hombre y lo sometieron mientras saqueaban la propiedad. Los asaltantes sustrajeron diversos objetos de valor, llevándose principalmente electrodomésticos, antes de huir del lugar sin que nadie lograra detenerlos. La víctima resultó con lesiones derivadas de la agresión y tuvo que recibir atención médica.
Habitantes de la zona señalaron que los robos a casa habitación han ido en aumento, especialmente durante la madrugada, cuando la vigilancia es mínima y la respuesta policial suele ser tardía. La sensación de abandono se acentúa ante la ausencia de rondines constantes y la falta de estrategias preventivas que inhiban este tipo de delitos.
Aunque elementos de seguridad acudieron tras el reporte, como en otros casos similares, no se informó sobre personas detenidas, lo que refuerza la percepción de impunidad entre los vecinos. La Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación, aunque los habitantes expresan escepticismo ante la falta de resultados visibles.
El asalto en Tenextepec no es un hecho aislado, sino un reflejo de una problemática que se extiende a comunidades semiurbanas y rurales. Cuando la violencia alcanza los hogares en plena madrugada, el mensaje es claro: la inseguridad avanza más rápido que las respuestas oficiales, dejando a las familias a merced del miedo y la incertidumbre.




