Salinas Pliego recurre a la CIDH mientras enfrenta juicios fiscales y deudas millonarias
Salinas Pliego recurre a la CIDH mientras enfrenta juicios fiscales y deudas millonarias La denuncia de Ricardo Salinas Pliego
Salinas Pliego recurre a la CIDH mientras enfrenta juicios fiscales y deudas millonarias
La denuncia de Ricardo Salinas Pliego ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por una supuesta persecución política ocurre en un contexto marcado por conflictos fiscales y judiciales de gran magnitud que comprometen directamente a las empresas que conforman Grupo Salinas. Más que un caso aislado de hostigamiento, el episodio exhibe la tensión entre el poder económico y la obligación de cumplir con la ley.
Actualmente, el empresario enfrenta un juicio fiscal por evasión de impuestos, cuya deuda asciende a 51 mil 407 millones de pesos, según cifras del Servicio de Administración Tributaria (SAT). La autoridad hacendaria informó que el pago del adeudo tiene como fecha límite enero de 2026, lo que incrementa la presión legal sobre el conglomerado empresarial.
A este escenario se suma que, en diciembre pasado, el Poder Judicial negó dos amparos promovidos por Total Play, empresa de telecomunicaciones perteneciente al grupo, resoluciones que cerraron vías legales para frenar el cobro de impuestos. Pese a ello, Salinas Pliego ha insistido en que estas decisiones forman parte de un castigo institucional derivado de sus críticas públicas al gobierno de Claudia Sheinbaum.
En el ámbito internacional, Grupo Salinas también intentó extender un litigio relacionado con TV Azteca en tribunales del estado de Nueva York, donde enfrenta un juicio cuyo adeudo reclamado asciende a 600 mil millones de dólares, una cifra que evidencia la magnitud del conflicto financiero que atraviesa el consorcio.
Frente a este panorama, la narrativa de persecución política resulta cuestionable. Los procesos fiscales y judiciales que enfrenta el empresario han seguido cauces institucionales y han sido revisados por distintas instancias, lo que debilita el argumento de un ataque personalizado desde el poder Ejecutivo.
El recurso ante la CIDH parece responder más a una estrategia de presión política y mediática que a una auténtica defensa de derechos humanos. Al trasladar disputas fiscales a foros internacionales, Salinas Pliego busca reconfigurar el debate público, evitando el fondo del problema: el cumplimiento de obligaciones fiscales en igualdad de condiciones, incluso para los actores económicos más poderosos del país.



