Ocultan deuda millonaria en Zautla; señalan opacidad del alcalde Alejo
Ayuntamiento retrasó cinco meses el registro oficial del endeudamiento público. El municipio de Zautla, encabezado por el edil Marco
- Ayuntamiento retrasó cinco meses el registro oficial del endeudamiento público.
El municipio de Zautla, encabezado por el edil Marco Antonio Alejo Calderón, contrató un crédito por más de 20 millones de pesos que no fue transparentado en tiempo y forma, evidenciando prácticas de opacidad en el manejo de recursos públicos.
La obligación financiera, adquirida durante la actual administración, permaneció fuera del registro oficial durante varios meses. De acuerdo con el Registro Público Único de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el préstamo fue firmado el 22 de agosto de 2025 con Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos; sin embargo, su inscripción formal no ocurrió sino hasta el 30 de enero de 2026.
Este retraso no es menor. La omisión de reportar en tiempo una deuda pública vulnera los principios básicos de disciplina financiera y limita la posibilidad de vigilancia ciudadana. Durante al menos cinco meses, el compromiso financiero se mantuvo en la sombra, sin que existiera claridad sobre su existencia, condiciones o impacto en las finanzas municipales.
El monto —superior a los 20 millones de pesos— fue adquirido bajo el argumento de inversión pública, pero hasta ahora no se ha detallado con precisión en qué obras o acciones se aplicaron los recursos. Esta falta de información alimenta dudas legítimas sobre el destino del dinero y abre la puerta a posibles irregularidades.
Más allá del retraso administrativo, el caso refleja un patrón preocupante en gobiernos municipales: la normalización de la opacidad como mecanismo de control de la información. Ocultar —o diferir— el registro de una deuda no solo compromete el presupuesto futuro, también erosiona la confianza ciudadana.
En Zautla, el problema no es únicamente cuánto se debe, sino por qué se ocultó. Porque cuando la transparencia llega tarde, la rendición de cuentas pierde sentido.



