Asaltan la Ruta 58 en Puebla; golpean al conductor y roban a seis pasajeros
Asalto a la Ruta 58 en Puebla deja a operador golpeado y seis pasajeros despojados Un asalto a mano
Asalto a la Ruta 58 en Puebla deja a operador golpeado y seis pasajeros despojados
Un asalto a mano armada contra una unidad de la Ruta 58 dejó como saldo al conductor con un golpe en la cabeza y seis pasajeros despojados de sus pertenencias, la tarde del domingo, alrededor de las 14:00 horas, en la colonia La Nueva Resurrección, al norte de la capital poblana.
De acuerdo con el testimonio de un operador y portavoz de la línea, quien cuenta con 15 años de experiencia, el presunto asaltante abordó el transporte público en la parada ubicada a la altura de las vías del tren, cerca del puente que conecta la unidad habitacional Manuel Rivera Anaya con La Nueva Resurrección.
El representante explicó que el agresor amenazó al conductor para despojarlo del dinero de la cuenta y del combustible correspondiente a la jornada. También le exigió su teléfono celular, pero, al no llevar uno consigo, el sujeto lo golpeó en la cabeza con el mango de la pistola.
Después del robo, el presunto responsable descendió de la unidad calles adelante, donde, según el testimonio, ya lo esperaba un cómplice a bordo de una motocicleta. Ambos escaparon por un puente que conecta la zona de La Resurrección con la colonia Miguel Hidalgo.
Operadores de la Ruta 58 cuestionan la eficacia de cámaras, GPS y botones de pánico
A pesar de que las unidades de transporte público cuentan con sistemas de geolocalización GPS y cámaras de videovigilancia, los conductores consideran que estas herramientas no son suficientes para prevenir los asaltos ni garantizar su seguridad y la de los pasajeros.
El portavoz señaló que los delincuentes suelen cubrirse el rostro con gorras y cubrebocas, lo que dificulta su identificación. Además, explicó que el uso de cubrebocas se ha normalizado entre los usuarios, por lo que los operadores no pueden distinguir fácilmente a una persona que busca proteger su salud de otra que pretende cometer un delito.
Esta situación también genera un dilema para los concesionarios y conductores, pues, según el representante, negar el acceso a una persona por llevar el rostro cubierto puede derivar en reportes ante la Secretaría de Movilidad y Transporte y posibles infracciones.
En cuanto a los botones de pánico instalados en las unidades, el operador advirtió que activarlos durante un asalto podría incrementar el peligro para los pasajeros si el delincuente descubre que alguien solicitó ayuda.
Por ello, los trabajadores consideran que los mecanismos de seguridad deben acompañarse de estrategias que permitan responder a los robos sin poner en mayor riesgo a quienes viajan en el transporte público.
Retenes a motocicletas son positivos, pero los transportistas los consideran insuficientes
Sobre los operativos de revisión a motocicletas que implementan las autoridades, el gremio reconoció que estas acciones pueden contribuir a la seguridad; sin embargo, señaló que no siempre impiden los delitos, debido a que algunos motociclistas consiguen evadir los puntos de revisión.
El portavoz de la Ruta 58 planteó la necesidad de fortalecer las capacidades de las corporaciones policiales y mejorar las condiciones laborales de sus integrantes. A su consideración, incrementar la capacitación y ofrecer mejores salarios a los policías podría contribuir a mejorar su desempeño frente a la delincuencia.
Choferes de transporte público trabajan jornadas de más de 16 horas
El representante también expuso las condiciones laborales de los conductores, quienes, afirmó, cumplen jornadas superiores a las 16 horas diarias y permanecen expuestos a los asaltos durante sus recorridos por la capital poblana.
Aunque reconoció las dificultades para evitar por completo este tipo de delitos, señaló que los operadores continúan trabajando con precaución, mientras persiste la preocupación por su integridad y la de los pasajeros.
El asalto a la Ruta 58 vuelve a poner sobre la mesa los desafíos de seguridad en el transporte público de Puebla, así como la necesidad de revisar la eficacia de los dispositivos de vigilancia, los mecanismos de respuesta ante emergencias y las estrategias de prevención del delito.





